
Pago de Larrainzar es mucho más que un vino. Es el alma de nuestra familia y el homenaje a nuestra hermosa tierra.
Pago de Larrainzar es un sueño hecho realidad. Un reto asumido por una familia, que retoma así una tradición interrumpida. Un proyecto apasionante que pretende volcar, en un vino extraordinario, toda nuestra profesionalidad, nuestros valores y señas de identidad.
Bodegas Pago de Larrainzar es el sueño hecho realidad de Miguel Canalejo Larrrainzar, reconocido empresario pamplonés, que ama profundamente a su tierra y que desde su infancia ha estado vinculado al mundo vitivinícola.
La familia Larrainzar es propietaria, desde hace ya 150 años, de una extraordinaria finca en Ayegui, colindante con el Monasterio de Irache, a los pies de Montejurra. En esta propiedad, Luis Larrainzar, bisabuelo del fundador de Bodegas Pago de Larrainzar, estableció un viñedo de uva Tempranillo, y una pequeña bodega, de producciones limitadas, que llegó a ganar la medalla de oro en el concurso de vinos con motivo de la Exposición Universal de Barcelona en 1929.
Con el paso del tiempo, la familia Larrainzar decide desvincularse del mundo del vino. Pero para Miguel Canalejo Larrainzar todo eso forma parte de su memoria, que ahora retoma con Pago de Larrainzar.
Es en el año 2001 cuando decide poner en marcha el sueño que lleva madurando en los últimos tiempos: "crear" vino en su tierra, ofrecer al mundo un producto personal. Junto a él, involucra a dos de sus hijos; Miguel Canalejo Lasarte, como responsable técnico e Irene Canalejo Lasarte, que asume las funciones comerciales y de marketing. Además, cuenta con el asesoramiento de excelentes expertos en temas de viticultura y enología, como el prestigioso enólogo Ignacio de Miguel Poch.
Así, en septiembre de 2006 se inauguran Bodegas Pago de Larrainzar, coincidiendo con la salida al mercado de su primer vino, Pago de Larrainzar 2004.